viernes, 14 de diciembre de 2012

Fernando Lorenzo en primera voz: PLUNA y los ataques de la oposición


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Fernando Lorenzo en primera voz: PLUNA y los ataques de la oposición


MONTEVIDEO (Uypress) - El ministro de economía, Fernando Lorenzo, habla, en un reportaje concedido al matutino La República, de PLUNA, COSMO, el aval, la oposición y sus ataques, y dice que siente una mezcla de 'indignación y tristeza'.


'Se abrió la temporada de caza y me tocó ser el trofeo' dice Lorenzo. Un ministro que en los últimos meses ha sido protagonista por la compleja trama de la liquidación de la empresa PLUNA.
En poco tiempo pasó de ser el gobernante que había logrado devolverle el investment grade al Uruguay y bajo cuya gestión se logran gados de inversión record en la historia, a estar hoy en un debate político que lo expone a la opinión pública con la definición de un negocio tan complejo como mediático.

Reproducimos la entrevista que se publica hoy en La República realizada por Gustavo Carbajal

LR - Hace meses que usted se encuentra en el centro del candelero, incluyendo una interpelación y la convocatoria a la Justicia.

FL - Mire, más allá de mis sentimientos, parece claro que se ha abierto la temporada de caza y me ha tocado, en esta oportunidad, pasar a ser el trofeo del torneo. Y por su ferocidad y por algunos de los medios usados, no dudaría en calificarla de caza furtiva. Ya son muchos, quizás demasiados, los meses durante los cuales soy objeto de toda clase de acusaciones e insultos. Quizás lo nuevo sea la ferocidad de la arremetida porque, a decir verdad, la oposición viene pidiendo la renuncia de ministros de los gobiernos del Frente Amplio desde marzo de 2005. Incluso, creo recordar, que uno de los primeros pedidos de renuncia fue dirigido al entonces ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, José Mujica. La virulencia de los ataques de la oposición tiene, a mi entender, directa relación con su cada vez menor tolerancia a verse fuera del gobierno.

LR -¿Usted cómo se siente?

FL -Me siento muy bien trabajando? ¡y vaya que tengo trabajo! Estamos cambiando al país, así que trabajo con mucho entusiasmo. Ayudando a que en nuestra país se viva mejor me pone muy contento. Da mucho ánimo. Día a día, a pesar de agravios y contratiempos, mi energía está focalizada en seguir conduciendo una política económica que permita ponernos a resguardo de la mayor crisis económica global desde los años 30.

Desde nuestro trabajo en el ministerio, y junto al gobierno y a la enorme mayoría de los uruguayos, estamos construyendo el período más prolongado de crecimiento económico y los mayores avances en materia de justicia social de los últimos tiempos.
Pero no le puedo negar que tengo, también, una mezcla de indignación y cierta tristeza. No me olvido que los dirigentes blancos y colorados que se turnan en el torneo de agravios fueron los responsables de designar y sostener políticamente, y -cuando no- administrar directamente, a los ministros y directores que fundieron la Corporación para el Desarrollo; transformaron al BHU en un enorme agujero negro de deudas y negociados; usaron al BROU como proveedor de toda clase de créditos, esos si totalmente incobrables, y lo pusieron al borde de la quiebra; transformaron a ANCAP en la propietaria de una cadena de estaciones de servicio en Argentina, un negocio ruinoso del cual apenas pudimos salir hace muy poco tiempo, y podría seguir agregando episodios a la lista de desastres de los cuales fueron responsables quienes hoy agravian a nuestro gobierno, y a mí personalmente. ¿O alguien cree que la mayor crisis de la historia del país, la que hace tan sólo 10 años casi se lleva puesto al país entero, fue provocada sólo por lo que ocurrió en Argentina?

LR- De hecho, el relato predominante sobre la crisis del 2002 apunta a lo sucedido en Argentina como la causa de todos los males

Discúlpeme, ¿alguien cree que fue un evento externo, un error de cálculo o una mala decisión de política económica lo que quebró al sistema bancario, dejó postrado al sistema productivo y transformó al Uruguay en el segundo país más endeudado del mundo respecto de su PBI, después de Turquía? Hubo malas, diría pésimas, decisiones de política, claro que sí. Pero también hubo toneladas de esa impericia de la cual hoy se nos pretende acusar. Y decisiones que, casi invariablemente, perjudicaban al interés nacional y al erario público.

De manera que, volviendo a su pregunta, me siento muy bien trabajando, pero bastante apenado cuando escucho tanto desacierto. Permítame agregar algo más. Éste año, a diez años de la crisis, cerramos el contencioso del Estado con los bancos internacionales, derivado de la liquidación del Banco Comercial. Nos tocó pagar más de 100 millones de dólares. Fue un episodio costoso y, por cierto, muy polémico. Pero no hubo integrante alguno de nuestra fuerza política que planteara reclamos ante la justicia por el desempeño de las autoridades de la época en tan polémico, insisto, episodio. Supimos separar las responsabilidades políticas de otro tipo de acusaciones. La judicialización de la política es una estrategia que tiene implicaciones negativas sobre el funcionamiento de las instituciones que trabajosamente hemos ido construyendo los uruguayos.

LR - ¿Está reclamando alguna clase de reciprocidad?

FL - De ninguna manera. No actuamos de esa manera, simplemente, porque entendimos que no hubiera sido coherente con nuestra forma de entender la política. Lo que pretendo decir es que jamás se nos cruzó por la mente lograr una ventaja política a partir de la judicialización de episodios que tuvieron enormes y muy negativas repercusiones económicas y sociales.

LR - ¿Hay medios de prensa que no lo tratan nada bien?

FL - Yo me crié políticamente luchando contra la dictadura de manera que sé muy bien, y valoro mucho, lo que significa la libertad de expresión, la libertad de prensa. Nadie me va a explicar el papel del periodismo en el funcionamiento de una democracia. Pero todo tiene un límite, al menos en lo conceptual. Fíjese que hace pocos días la página económica de un diario llegó a plantear que la operación de canje de deuda pública que hicimos hace unas semanas fue concebida como una cortina de humo para tapar el tema Pluna, ¡Vaya barbaridad! Cuando se llegan a esos extremos, cuando se hace una interpretación tan distorsionada de la realidad se están traspasando límites que van más allá de la libertad de expresión. El marco de libertades es imprescindible. También lo es la responsabilidad con la que cada uno de nosotros se mueve en el terreno de esas libertades.

LR- ¿Se lo acusa de haber pretendido favorecer a determinados empresarios?

FL - Esa es una de las acusaciones más injustas. Durante el anterior gobierno, trabajando en el MEF, y en éste periodo, como ministro, he sido uno de los responsables del diseño y de la puesta en funcionamiento de un sistema por el cual cualquier empresario que desea hacer una inversión - �y mire que han sido cientos de empresarios en los últimos años y millones y millones los dólares invertidos - no precisa deambular por las oficinas del ministerio para saber cuáles serán las exoneraciones de impuestos a los cuales tiene derecho.

Le basta con ir a la página web del ministerio, llenar una planilla electrónica con los datos de su proyecto y de allí surge claramente el monto de las exoneraciones de impuestos del cual, si cumple con sus compromisos, será beneficiario. Y mire que este año vamos a batir el record histórico de inversiones. Se podría decir que son miles los empresarios que tengo como testigo de mis actos. No es como antes, cuando muchos de quienes hoy me agravian ocupaban puestos de jerarquía en la administración pública y los empresarios tenían que consultarlos, entre cuatro paredes, para saber de qué exoneraciones se podían beneficiar sus inversiones. ¡Porque así funcionaban los mecanismos de acceso a los beneficios fiscales de las pocas inversiones que se realizaban en nuestro país! Quizás algunos de los responsables de la oposición que hoy me agravian quieren volver a aquellas prácticas, a negociar entre cuatro paredes las inversiones que el trabajo de los uruguayos genera.

LR - Más en concreto, se lo acusó de haber intentado favorecer al empresario López Mena

FL - Nosotros entendimos que, dado que Pluna estaba quebrada, la prioridad era que los aviones volvieran a volar lo antes posible. Para eso establecimos un conjunto de reglas, que plasmamos en la ley y cumplimos en cada uno de los pasos. Asumimos una actitud de clara promoción, como hacemos habitualmente cuando ponemos a Uruguay como destino de inversiones. Y, en el caso de la subasta de los aviones, lo hicimos hasta el último día y ante varios inversores. Ante el incumplimiento de Cosmo, y como afirmamos durante todo este período, exigimos el pago del aval. Y ante cualquier posible duda, hicimos todas las gestiones que estaban a nuestro alcance. Hoy mismo, el ministerio compareció en el juzgado para accionar en el marco de nuestras competencias el cobro del aval. Nadie podrá decir que desde el ministerio no se han extremado los esfuerzos para que Cosmo cumpla con sus obligaciones.

LR - ¿Ud. conocía la vinculación entre López Mena y Cosmo?

FL - ¿Con anterioridad a la subasta, yo no conocía a Cosmo, mal podía, entonces, conocer su vinculación con cualquier empresa o empresario. Luego de la subasta, me resultó muy fácil deducir que Cosmo era la empresa que el señor López Mena había acercado para interesarse en este negocio.
LR - ¿Y cómo se explica la llamada a Calloia por el aval?
FL - Muy fácil, estábamos vendiendo un activo valioso en una subasta pública y pretendíamos asegurar la participación del mayor número de oferentes. La conversación telefónica con Calloia fue para decirle que, según me había informado el señor López Mena, una empresa estaría acercándose al BROU para hacer las gestiones del aval. Le pedí a Calloia que hiciera todo lo posible para que la empresa que se presentara pudiera participar y le hice expresa mención al respaldo de mi parte y del gobierno.

Tenía muy presente que faltaban pocas horas para la realización de la subasta y que la tramitación de los avales requería del apoyo directo del Presidente del BROU. Según la Carta Orgánica del Brou, una operación de estas características y monto, en esos plazos, debe ser aprobada por el presidente del banco y ser sometida a consideración del Directorio en la siguiente sesión. Quiero subrayar que inmediatamente antes de mi conversación telefónica con Calloia, le solicité al fiduciario que apoyara personalmente las gestiones que el consorcio español Mont Fortelco estaba realizando para obtener el aval. Hasta pasadas las 14h 30 del día de la subasta el fiduciario permaneció en el BROU a la espera de que el banco recibiera la comunicación del documento de contra garantía. Me consta que el Brou hizo todo lo posible para que este consorcio también pudiera participar.

LR - En cualquier caso, el tema Pluna, su quiebra y las peripecias de la subasta posterior continuarán en los titulares.

FL - ¡Pobre del gobierno que pretenda cambiar el país guiándose por los titulares! Mire, yo tengo la conciencia tranquila en relación a mi actuación en el tema Pluna. Ofrecí mis explicaciones durante horas en el Parlamento. Antes lo había hecho en una extensa conferencia de prensa en la que no eludí ninguna respuesta. Y habiendo sido convocado por la justicia, y pudiendo haber elegido declarar por escrito, decidí presentarme personalmente. Creo que debe haber pocos episodios en nuestra historia reciente en que un responsable político haya explicado en tantos ámbitos diferentes sus conductas y su accionar como gobernante. En todos los casos, actuamos con la disposición y la transparencia que corresponde.

Con el respeto y la corrección que corresponde. Pero, insisto, lo que me produce mucha tristeza es ver cómo durante meses y meses un conjunto de dirigentes políticos se han dedicado a proferir toda clase de agravios, regodeándose con la quiebra de Pluna y con las dificultades que hemos encontrado para salir adelante. Y todo eso sin plantear una sola idea para resolver los problemas planteados. Perdón, me corrijo, creo que un senador del Partido Nacional propuso que el BROU le otorgara un crédito a cada uno de los trabajadores de la ex Pluna para formar una nueva empresa. Esa fue la única y brillante idea, permítame la ironía, que escuché.

LR - ¿Pero el gobierno no se propuso demasiadas metas en relación a Pluna y su cierre?

FL- Estamos ante a una situación complicada con alternativas diversas, pero la solución de los problemas depende de nosotros mismos. Debe quedar claro, no obstante, que la situación en la que se encontraba Pluna era insostenible. Como expliqué en tantas oportunidades, la quiebra fue inevitable, tanto desde el punto de vista económico-financiero como desde el punto de vista jurídico. Hemos estado trabajando en varios frentes. Primero, en recuperar los aviones para el Estado y hacer los máximos esfuerzos por crear una empresa sustentable.

Está demostrado que no es fácil pero seguimos trabajando. Segundo, enfrentábamos el desafío de recuperar lo más rápido posible la conectividad, en particular en vísperas de una temporada turística que se anuncia, por otro tipo de factores, menos favorable que la anterior. Trabajamos con otros compañeros del gobierno y vamos avanzando, paso a paso. Tercero, había que correr riesgos y asumir responsabilidades, como lo venimos haciendo desde el año 2005 en tantas áreas de la economía y en otros sectores claves del gobierno y del país. De eso se trata gobernar. Y estamos dispuestos a seguir asumiendo el desafío porque es la única forma de continuar transformando el país.

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